El Mundo del campo está ejerciendo una labor fundamental que contribuye para la lucha contra el COVID 19. Nuestros agricultores y ganaderos siguen trabajando sin descanso para abastecer de alimento a la población.

Desde Alianza Rural hemos comenzado hoy a publicar una serie de artículos en distintos medios de comunicación para poner en valor esa gran aportación.

El diario ABC publica en Tribuna Abierta este primer artículo firmado por Juan Pascual Herrera, miembro de la Comisión Ejecutiva de Alianza Rural, que se titula ‘El gran olvidado, nuestra salvación y refugio’.

 

Sentado frente al ordenador en casa, teletrabajando en la gran ciudad, en Madrid, miro por el ventanal de reojo a una parcela vacía, de las pocas que quedan por construir, en la que en ocasiones canta alguna perdiz. Observo cómo la primavera se abre camino ajena a la pandemia, cómo se llena esa parcela de vida, de florecillas e insectos, y cómo los árboles repletos de yemas comienzan a brotar y a florecer. La vida se abre camino. Miro de reojo por encima de los tejados a esas cumbres de la sierra de Madrid, miro con morriña extrañando mi verdadero hogar, el campo.

Campo en el que en estos momentos los machos de perdiz se miden en duelo, en el que el ganado aprovecha las aguas del deshielo y los pastos frescos, en el que los corzos ya descorreados lucen sus trofeos, en el que las abejas trabajan sin descanso en mares profundos de flores en los prados y en el que se comenzarán a ver las nuevas generaciones de muchas especies de manera progresiva, pero eso sólo los que tienen la suerte de andar pisando terruños y monte, podrán verlo y ser testigos de tan mágicas postales. Mundo rural vivo, pero que se conserva trabajándolo de manera sostenible, y no mirándolo como en un escaparate.

El campo, que permanece ajeno a todo esto, pero no sus gentes que se la juegan para cuidar con mimo sus cosechas, sus rebaños y sus montes, gracias a los cuales seguimos encontrando comida en los estantes de nuestros mercados. Campo al que de manera inconsciente migraron muchos ante el peligro inminente, buscando protección fuera de las grandes urbes, en los pequeños pueblos de donde todos algún día salimos y que muchos añoramos más que nunca. Campo que nos ofrece fortaleza y seguridad cuando observamos la suma fragilidad sobre la que se ha construido nuestra sociedad actual y sus grades “fortalezas”, la ciudades. Campo en el cual nos vemos seguros y capaces de sobrevivir, además entre amigos y conocidos, lejos de la indiferencia de las grandes urbes, que sólo nos ofrecen dependencia. Ciudades en las que somos nosotros los borregos y los rebaños, pero sin pastor que nos vele.

Pero toda amistad, todo amor requiere de un cuidado diario, el campo cual padre con su hijo pródigo ha aguantado de manera estoica el abandono y desprecio de sus hijos desde las ciudades, y gracias a su aguante, en esta crisis no nos falta de nada y muchos han tenido donde ir a refugiarse, pero no debemos olvidarlo, pues si después del susto seguimos con su abandono, quizás a la próxima ya no esté aguardándonos y debamos limitarnos a llorarlo desde nuestros pisos hipotecados o de alquiler.

 

No rompamos los lazos con el campo, aún todos tenemos algún abuelo, padre o familiar que fue agricultor, ganadero, cazador, que vino del pueblo a la ciudad, honremos su memoria y a las gentes que hoy lo mantienen y con él a nuestro medio ambiente, reconociéndoles hoy más que nunca su valor y el sitio privilegiado que deben ocupar en nuestro quehacer diario.

Para la dignificación de este campo español que madruga cada día, para la difusión de sus bondades, para la defensa de su papel activo en la conservación, para su puesta en valor en las ciudades y su difusión en el ámbito de la formación de nuestros jóvenes y para la defensa de sus intereses, trabajamos cada día desde la Alianza Rural y todas las entidades que la conforman, en todo el territorio nacional.

Sine agricultura nihil (sin agricultura, nada), dice el lema de la Escuela de Agrónomos, y yo me atrevería a decir que “Sine rustica mundi nihil”, Sin mundo rural, sin campo, nada. Reflexionemos sobre el tema y repasemos nuestras escalas de valores.

 

“Para la dignificación de este campo español que madruga cada día, para la defensa de su papel activo en la conservación, para su puesta en valor en las ciudades y su difusión en el ámbito de la formación de nuestros jóvenes trabajamos cada día desde Alianza Rural”.

 

Juan Pascual Herrera

Comisión Ejecutiva Alianza Rural

 

comunicación@alianzarural.es

@alianza_rural.es

 

 

*Alianza Rural es una plataforma constituida para la defensa del medio rural, sus tradiciones, riqueza y entorno y sus socios fundadores son: ASAJA, FEAGAS, UCTL, RFEC, Fundación Artemisan, APROCA y AMFAR

 

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